¿Estás buscando el libro para un , una disputa legal o una negociación comercial activa?
Negociar con un "diablo" puede resolver el problema inmediato, pero también puede sentar un precedente peligroso. ¿Animará esto al adversario (o a otros) a atacarte de nuevo en el futuro porque saben que cederás? 4. Considerar los aspectos morales
Uno de los conceptos más importantes que aclara Mnookin desde el principio es qué significa exactamente "diablo" en el contexto de esta obra. El autor utiliza esta palabra para describir a un enemigo o adversario que nos ha perjudicado intencionalmente en el pasado y que parece dispuesto a perjudicarnos también en el futuro. Se trata de alguien en quien no confiamos y cuyo comportamiento puede incluso llegar a percibirse como perverso.
El autor reconoce que en la vida real y en los negocios no siempre nos enfrentamos a socios comerciales razonables. A veces nos enfrentamos a lo que él define metafóricamente como "el diablo": un competidor desleal, un socio que cometió fraude, un gobierno autoritario o un excónyuge vindicativo. Los 4 sesgos que nublan nuestro juicio al negociar
¿Es posible confiar en que el adversario cumplirá el acuerdo? Si no hay forma de verificar el cumplimiento o de aplicar sanciones en caso de incumplimiento, la negociación puede ser una pérdida de tiempo. Casos históricos analizados en el libro
Parece dispuesto a perjudicarte en el futuro. Falta de Confianza: Es alguien en quien no puedes confiar.
Creer que nuestra postura es la única éticamente correcta, lo que cierra la puerta a cualquier compromiso.
: Es crucial separar los problemas de las personas. Al focalizarnos en los problemas a resolver, podemos evitar que las emociones y los ataques personales descarrilen la negociación.